Todos los años hacemos una lista de resoluciones nuevas, que usualmente son sólo el reciclaje de todas las resoluciones de los años anteriores que, por una razón u otra, terminamos sin cumplir, y quedan engavetadas en el papelito donde las escribimos tiempo atrás.

Sin embargo, este año no tiene por qué ser así, pero para ello, necesitamos poner las cartas sobre la mesa y entender las razones por qué NUNCA funciona lo que tanto anhelas. Vamos a empezar por las más comunes:

Este año sí voy a hacer dieta, comienzo el lunes.

¡Típico! todos los años ésta es la que encabeza la lista. Primero que nada, la palabra DIETA viene siendo nada más y nada menos que lo que comemos día a día. Entonces ¿por qué quitarse grupos de alimentos, y ponerle un tiempo definido a esa “dieta de gaveta” que te pasaron tus amigas para ponerte flaca como una modelo?

Es bien sabido que las dietas no funcionan, porque realmente no hay un cambio de conducta, sino una lista de pasos a seguir en un período corto de tiempo. Adicionalmente, siempre estamos buscando estrategias rápidas para cambiar lo que hemos cultivado durante años. No es que uno engorde en una semana los 20 kilos que queremos perder, es que venimos engordando kilos y kilos, año tras año, porque hay una conducta no resuelta en la cual debemos trabajar.

En consecuencia, mi consejo es: ¡Busca ayuda! Cuando queremos que estas resoluciones de pérdida de peso se den de forma saludable y se mantengan en el tiempo, es necesario buscar la asesoría de un Nutricionista-Dietista que te acompañe en el proceso. Un buen profesional va a entender tus necesidades, tus hábitos, tus preferencias y en base a todo ello, buscará diseñar un plan que pueda ser sustentable en el tiempo. El profesional adecuado va a ayudarte a mantener la motivación, y será tu guía y apoyo incondicional. Suena como un sueño ¿no? Pero ciertamente, es ésta la mejor forma de conseguirlo.

 El profesional adecuado va a ayudarte a mantener la motivación, y será tu guía y apoyo incondicional. 

Este año sí voy a hacer ejercicio, es más, ¡voy a correr mi primer maratón!

Está muy bien tener ambiciones, pero es importante ir paso a paso y establecer estas metas de forma REALISTA. Pongamos como ejemplo a los bebés: los niños primero aprenden a sostener la cabeza, luego a sentarse, progresan a gatear, caminan y por último corren. Así mismo deben ser nuestros pasos.

Para poder correr un maratón, debemos comenzar por hacernos un chequeo con un fisiólogo del deporte, comenzar a caminar y establecer una rutina de ejercicio. Sabemos que para que algo sea rutina, debe al menos realizarse por 21 días seguidos. Una vez que tengamos el hábito de ejercitarnos, podemos ir adaptando nuestro plan de entrenamiento de forma acorde. Pero de nuevo, debemos buscar ayuda. Entrenar con el plan de algún entrenador que te pasó la vecina, sin conocer tus necesidades personales, hará que probablemente, no logres cumplir tus metas y que termines dejando el entrenamiento atrás. Las recaídas son normales, sobretodo durante los primeros 6 meses de cualquier cambio, así que no dejes que las estrategias rápidas te alejen de tus metas.

Es importante también que sepas que es mejor hacer algo que no hacer nada, y aún mejor, hacer las cosas que nos gustan en vez de hacer las cosas que están de moda. Si te gustan las clases de aeróbicos de los 90´s con calentadores y lycras, ve y hazlas. Si te gusta el Crossfit y el Zumba, inscríbete y no te pierdas ni una clase. La clave de la constancia es la pasión con lo que lo haces, así que consigue lo que te apasiona y no lo dejes ir.

Este año voy a ahorrar para hacer el viaje de mis sueños.

¡Que buena resolución de año nuevo! Esta sí que me encanta, pero para que la cumplas, puedes ayudarte haciendo ciertos ajustes en las dos anteriores. ¿Cómo es eso? Bueno, típico que comienzas la famosa dieta de gaveta y decides pedir el kit de pérdida de peso de cualquiera de estas marcas que venden merengadas y suplementos nutricionales. Decides también hacer una semana DETOX de jugos verdes, haces el encargo y aprovechas el descuento de los quemadores de grasa que salía en Internet y ordenaste unos cuantos porque estaban en oferta de año nuevo. ¡NO CAIGAS EN ESTAS TRAMPAS! Todos estos productos, aparte de que normalmente no sirven, son muchísimo más caros que mantener una alimentación balanceada.

Otra trampa “caza-bobos” son los asesores de gimnasio, ya que usualmente no tienen las certificaciones necesarias para hacer planes nutricionales y proveerte con el apoyo que necesitas. Piensa bien en qué vas a invertir tu dinero para que consigas los resultados que quieres sin perder tiempo, dinero y motivación innecesariamente. NO dudes en pedir referencias de los cursos y títulos académicos, tu salud vale todo eso y más.

¿Quieres otro consejo? Imagínate que compras un café mediano en la calle, 5 días por semana. Este café te cuesta $4.5. A fin de año, nada más que por hacerte el café en casa, terminas ahorrando $1,170. ¡Ahí tienes tu pasaje! En los pequeños cambios encontrarás siempre una diferencia.

Otra estrategia importante relacionada con los consejos anteriores son las suscripciones a gimnasio (que usualmente son contratos de dos años o más), también el salir a comprarte ropa nueva para ir a ejercitarte, adquirir equipos caros, etc. ¡No necesitas nada de esto para comenzar! Quizás es mejor invertir en una evaluación con un profesional, buscar apoyo en algún amigo o familiar que quiera ejercitarse contigo y, si es por comprar algo, cómprate un par de zapatos adecuados para evitar lesiones. NO gastes dinero en cosas innecesarias.

Para reflexionar:

Crees que quizás esto no es suficiente, pues de nuevo ¡Busca ayuda! Apoyo psicológico es siempre una herramienta invaluable cuando queremos tomar decisiones y hacer cambios de vida. Así que no dudes ni un instante.

¡Este año sí va a funcionar! Yo confío en ti, y espero que confíes en mi para guiarte en este proceso ¡No lo dudes ni un segundo!

 

Tu dietista amiga,

Lilia